Mi historia en una relación tóxica

Esta semana me vi una serie en Netflix que se llama Dirty John, son dos temporadas, cada una cuenta una historia diferente sobre relaciones tóxicas que llegan a causar terribles tragedias. Está basada en hechos reales. 

En esta serie vemos el poder que tienen algunas personas para manipular y luego llevarte a un punto donde puedes hasta perder la cordura.

Esto me llevó a recordar ciertos episodios que viví con una pareja con la cual estuve casi un año. Por suerte pude salir de esa relación toxica a tiempo. 

UN CHICO ENCANTADOR 

A esta persona la conocí en la universidad, por medio de un amigo; empezamos a salir al poco tiempo de conocernos, todo se dió muy rápido. 

Era un chico súper encantador, buen sentido del humor, detallista, cariñoso, se integró a mi grupo de amigos con facilidad y siempre estaba muy pendiente de mi.

 Al principio me parecía todo muy perfecto y me sentía muy bien con él. 

Estudiábamos carreras diferentes y como habíamos terminado el ciclo básico, nos tocó ir a diferentes sedes de la universidad.

Al ya no estudiar en el mismo lugar dejamos de pasar tanto tiempo juntos, yo trabajaba y estudiaba y no podíamos vernos tan seguido. 

DE ENCANTADOR A TÓXICO

Me escribía y me llamaba muy seguido, pasábamos todo el día en contacto. Eso era un poco abrumador para mi. 

Yo siempre fui una persona bastante desligada en ese sentido, venia de una relación bastante relajada donde no hacía falta estar escribiendonos y llamandonos a toda hora, y digamos que me acostumbre a eso. 

Pensé que quizas era yo la que estaba mal, que lo normal era que me llamara y escribiera a toda hora, que eso debía tomarlo como un lindo gesto de su parte.

No veía tan mal lo de sus llamadas y mensajes constantes, hasta que, en una ocasión no le respondí a tiempo, por estar ocupada o simplemente porque me distraje (cosa normal en mi ). Noté que su actitud cambiaba, me respondía seco e indiferente; nunca diciendo nada directo. Las primeras veces no le di importancia, pero ya empezaba a notar que justo cuando por alguna razón no podía contestarle de inmediato, esa actitud se repetía. 

Ya el chico encantador, me estaba pareciendo un poco tóxico. Esas pequeñas alarmas, aunque las noté y estaba consciente que no estaba bien, las dejé pasar. 

Luego empezaron a suceder otras cosas, yo seguía en la uni con el mismo grupo de amigos (los que él ya conocía ) y nos solíamos quedar luego de clases a conversar o tomar algo. 

Como estábamos siempre en contacto, era normal que yo le contara lo que hacía con mis amigos. Al contarle, su actitud empezaba a cambiar de inmediato, ya no era tan sutil su cambio de humor.

Ya no podía dejar pasar esas actitudes y lo enfrenté. Me parecía algo sin sentido e inmaduro, el hecho de que me tratara distinto cuando le hablaba sobre mis amigos o sobre cosas que hacía cuando no estaba con él. 

Su excusa ante esta situación fue decirme que uno de mis amigos estaba enamorado de mi, que yo no lo notaba pero que entre hombres saben como son esas «cosas», por eso no le gustaba que compartiera con ellos. 

¡WTF ! pienso ahora, ¿como deje manipularme con eso? jaja 

Lo dejé pasar (de nuevo) y para «llevar la fiesta en paz» intentaba no salir tanto con mis amigos o simplemente le ocultaba alguna cosas para que no pensara mal. 

Obviamente esta situación duró muy poco, me molestaba tener que ocultar cosas o dejar de estar con amigos, para que él no se molestara, además no estaba haciendo nada malo. 

Le dije para terminar, ya que no me aguantaba esa situación y su desconfianza. Yo siempre he sido muy libre y no me gusta estar con alguien a quien le tenga que ocultar o adornar las cosas para que no se enfade. 

Como toda persona tóxica, en esta parte de la historia, empezó a decirme que él antes no era así, que lo que sentía por mi era muy fuerte y lo llevaba a actuar de esa manera, que lo disculpara, que el iba a cambiar, blah blah blah (¡mentira! ¡huyan! jaja) 

Ya no me decía nada sobre mis amigos, pero empezó a llegar de «sorpresa » a la uni, cosa que la primera vez no me disgustó y me pareció hasta romántico. No se dejen engañar, lo hacía sólo por celos e inseguridad. Estas sorprecitas empezaron a pasar más seguido y me fue incomodando un poco. 

Sus frecuentes llamadas continuaban y ahora lo hacía justo en el horario que salía de la uni, cuando le decía que iba ya en camino a la casa, calculaba el tiempo y me volvía a llamar, esta vez no lo hacía al celular como de costumbre, sino a mi teléfono fijo. Todo para comprobar que de verdad estaba en casa.

LA GOTA QUE DERRAMO EL VASO 

Empezamos a tener muchas discusiones, por sus celos sin sentido, sus cambios de humor y actitud inmadura. Ya no estaba dispuesta a caer en manipulaciones. 

Para mi ya era agotadora toda esta situación, soy una persona bastante tranquila y odio pelear y menos si no hay ningún motivo. 

Un día tuve que reunirme a hacer un trabajo con una amiga y otro compañero de la uni. Le comenté que iría a casa de este amigo, junto con mi amiga. 

Me estuvo llamando y escribiendo pero mi cel se había apagado, cuando me di cuenta le envié un mensaje explicándole.

Me llamó muy alterado y me trató de mentirosa e insinuó cosas que me ofendían, nunca había llegado a ese punto de tratarme así. Esta fue la gota que derramo el vaso. 

El muy tóxico, hizo que le pasara a mi amiga a ver si de verdad estaba con ella. Se la pasé y enseguida, sin pensarlo le dije «terminamos» y corté . 

Fue una situación muy incómoda y hasta humillante. Esta vez no había vuelta atrás, era algo que no estaba dispuesta a soportar. 

El respeto es fundamental en toda relación, por más que puedan haber diferencia o discusiones, no permito que nadie me grite y menos que me ofenda. Al pasar esa línea no hay manera de que yo pueda seguir con esa persona. 

Luego de terminar la relación, estuve en una situación preocupante. Él se aparecía en mi trabajo, le escribía a mi mamá, a mis amigos, me llamaba a mi casa y una vez hasta llego a perseguirme al salir de la uni, por sus celos locos hasta agredió a un amigo que estaba en ese momento acompañándome.

Senti un poco de miedo luego de que agredió a mi amigo, pero no pasó por mi mente denunciarlo ni nada, pensé que era muy extremo. Sólo me alejé. 

Lo bloqueé de todas partes, al poco tiempo cambie de trabajo y hasta de universidad, no fue por él, pero todo coincidió.

Por suerte todo quedó ahí y no pasó nada más. Les dije a todos los amigos en comun  que no le dieran información sobre mi. 

QUE NADIE TE QUITE TU PAZ 

A veces nos vemos envueltos en este tipo de relaciones toxicas y no nos damos cuenta, nos dejamos envolver tanto por la otra persona que hasta puedes llegar a perder tu propia identidad. 

Mi experiencia no llegó al maltrato físico ni psicológico, pero era evidente que estaba con una persona tóxica y un posible maltratador. Y quizás si yo hubiese dejado pasar ese primer grito y ofensa, iba a darle pie a esta persona para que lo hiciera otras veces. 

He sido testigo de relaciones toxicas y hombres maltratadores, a través de las experiencias de familiares y amigas cercanas. 

Este tipo de hombres maltratadores por lo general tienen el mismo patrón, suelen ser personas encantadoras, que al principio de la relación te bajan la luna si pueden. Pero con el tiempo te van absorbiendo, manipulando y alejándote de tu entorno. 

Estas cosas empeoras a medida que la víctima va permitiendo estos maltratos. También puede ocurrir que los insultos y ofensas se den en las dos partes y cada vez haya menos respeto en la relación, y se convierta en un circulo destructivo para ambos. 

Este tema da mucha tela que cortar. No se trata de un problema solo de hombres, también hay mujeres muy tóxicas. Y ahora con las redes sociales creo que se ha desbloqueado un nivel más para este tipo de personas. Desde ver a quien sigues, a quien le das like, controlar con quien hablas, cuestionar las fotos que montas, entre otras cosas, son señales de que quizás estés frente a una persona tóxica. 

Hay tantos tipos de maltratos, no sólo es la violencia física, puede haber maltrato psicológico y hasta económico. Este último es común en los matrimonios donde el sustento del hogar depende de la persona maltratadora. 

Nadie debe permitir que ninguna persona, ya sea pareja, amigos o familiares; consuma tu energía, te quite tu libertad y tu paz. 

Si bien, ninguna persona es responsable de nuestra felicidad, al estar con alguien lo ideal es que te dé alegría y sea complemento de tu felicidad, que sea un compañero en quien puedas confiar y le sume cosas positivas a tu vida, sin quitarte tu libertad ni tu esencia. Con el que puedas llevar una relación sana, donde haya respeto, confianza, complicidad y donde puedan tener su espacio cada uno como seres individuales. 

Cuéntenme en los comentarios si han tenido alguna experiencia con este tipo de personas tóxicas o si se han visto envueltas en alguna relación de este tipo. 

Gracias siempre por leernos ❤

4 comentarios en “Mi historia en una relación tóxica”

  1. En muchas situaciones me sentí muy identificada y pase por cosas parecidas y peores, aveces hasta te da culpa contarlas porque ves a esa persona y saber que te lleva a ese lugar de toxicidad 😞….. ahora x suerte estoy en paz y sigo para cambiar y estar mejor….
    Me encanto el blog ☺️ Y gracias por compartir tu historia.! 🖤🖤🖤

    1. Es así Lucre, ese tipo de personas te pueden envolver tanto que sacan lo peor de nosotros. Lo bueno es que te diste cuenta y estás trabajando en ti. Un beso, gracias siempre por el apoyo y leernos 💕

  2. ¡Ay esa gente que te resta! Es una locura pero pasa aunque sea una vez en la vida, lo mejor es apostarle siempre a tu paz, evitar que pueda ser peor y alejarse. Excelente post.

    1. Totalmente de acuerdo,si no te suma que no reste. Por eso el amor propio es tan importante para no darle paso a ese tipo de personas. Gracias por leernos y compartir tu opinión, besos 💕

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